lunes, 22 de julio de 2013

Lenguaje y Expresión Oral


BASES PARA LA EDUCACIÓN DE LA VOZ


Dra. Ana Rosa Scivetti
Sonidos con esfuerzo, voz inadecuada
Los altos niveles de ruido ambiental y la necesidad de competir con ellos para la comunicación oral,  provocan la necesidad de elevar el volumen de la voz. Se realizan sobre esfuerzos en los órganos de la producción sonora que conllevan a tensiones innecesarias en la musculatura que interviene en la fonación. El discurso se hace muchas veces irreconocible, ya que afecta la inteligibilidad del habla. Para suplir esto se sobre articula con más tensiones en la zona de la palabra. Esto aumenta la fatiga de esa musculatura y también la fatiga vocal. Se produce aumento de tensión muscular en los órganos que intervienen en la fonación. La sobrecarga se localiza especialmente en: Músculos faciales, velo del paladar, lengua, faringe, laringe y músculos cervicales, pectorales y abdominales. Se observa ingurgitación de la vena yugular. Es decir se produce desde adelante hacia atrás, a la inversa de las emisiones sonoras para la producción del habla.  El uso de una intensidad inadecuada lleva a una hipertensión muscular localizada  especialmente en  la laringe con fuerte contracción del vestíbulo laringeo. Esto provoca la fijación de la laringe en un plano superior.
La respiración pierde la coordinación con la fonación, es insuficiente y no se coordina con la emisión sonora.
Las cuerdas vocales se adaptan con golpes glóticos y la emisión resulta constreñida, áspera, apagada, aparecen quiebres en la voz.
La laringe el órgano emisor, por su función esfinteriana está más predispuesta a la contracción que a la relajación. Al romperse el equilibrio fonatorio aparecen conductas compensatorias de esfuerzo y sobrecarga que pueden producir diversas enfermedades de la voz, ya sea en el órgano emisor o en la función; cuya causa no es más que el mal uso o abuso de la voz.
Al alterarse la mecánica de los sistemas y órganos que intervienen en la producción de la voz, nos encontramos ante una posible a enfermedad vocal, donde se alteran una o varias de las características acústicas de la emisión.
¿Cómo trabajo con mi voz?
Quien se interese por la voz o quienes deseen profesionalizarla deben conocer su sistema fonatorio y las funciones que éste realiza mientras trabaja. Pero no se trata solo de un conocimiento teórico; debe aprender a percibir las sensaciones internas despertadas por la fonación, pues sobre ellas confeccionará su esquema corporal vocal. El dominio de este esquema es el que le permitirá mantener la voz completamente libre y adecuada en cualquier condición ambiental en que se encuentre.
La  educación de la voz con fines  profesionales requiere al menos un conocimiento elemental del órgano  vocal y sus posibles alteraciones para poder  regular mediante  la práctica, la intensidad, la proyección, la resonancia que ella necesita, y conseguir  precisión y flexibilidad en los movimientos respiratorios, articulatorios y de expresión que se quieran efectuar. La fonación consiste básicamente en la emisión de un sonido que luego es articulado en palabras y proyectado hacia  el exterior. Para esto se combinan sinérgicamente acciones respiratorias, resonanciales y deglutorias.
Aprendiendo a usar la voz
El uso adecuado de la voz implica un aprendizaje, y como tal, debe pasar por diferentes etapas que van desde la concientización de la técnica fonatoria hasta su empleo de forma inconsciente y automática.
La finalidad de una técnica de fonación adaptada a la propia situación socio-profesional, es doble. Por una parte, el uso eficiente y con el menor esfuerzo y por otra, la prevención de las patologías de origen funcional  y de origen orgánico que pueden lesionar la salud del aparato vocal.
Tal aprendizaje requiere como se dijo al principio, conocer experimentalmente el propio mecanismo fonatorio, los órganos que participan, su funcionamiento y la manera de lograr su mayor rendimiento sin que se alteren o enfermen.
La eficiencia de esta técnica se basa en la realización adecuada de los actos fisiológicos, sobre todo de la respiración; en encontrar el grado óptimo de la tensión muscular y en el trabajo vocálico con ejercicios específicos. Todo esto debe complementarse con la articulación precisa del sonido que se emite.
A la vez, es necesario tener en cuenta la asociación inseparable entre postura y fonación, pues las posiciones inadecuadas que provocan tensiones musculares, obstrucción de la circulación del aire o que presionen los órganos o cavidades de resonancia, también perjudican la emisión.
El dominio de la técnica ayuda a realizar sin esfuerzo acciones como hablar, cantar, graduar la intensidad o volumen tonal e intentar los más diversos recursos expresivos, que de por sí constituyen situaciones de esfuerzo y adaptación continua del aparato fonador. Es cierto que la voz surge natural y espontáneamente, sin necesidad de un aprendizaje o preparación especiales, pero como suceden con otros muchos casos los dones vocales innatos se potencian y perfeccionan mediante la técnica; en definitiva resultan insuficientes. La ausencia de una técnica, cabe insistir, puede ocasionar con el tiempo trastornos vocales de diversa consideración.
Los elementos de una técnica vocal se desarrollan en función de las necesidades de cada profesional, de la función que va a desempeñar, según las habilidades y capacidades naturales y adquiridas que posea.
En cuanto a la educación de las voces, en sus diversos  modos de expresión,  no existen diferencias en las bases de reeducación, pero sí existen  métodos alternativos para obtener el mismo resultado de rendimiento vocal.
En la literatura internacional actual vemos diferentes orientaciones en la rehabilitación de los trastornos de la voz que cohabitan y coexisten con las más antiguas Básicamente en el trabajo de entrenamiento vocal se harán ejercicios seleccionados a los fines de  fijar ajustes motores necesarios y  de este modo reestructurar los patrones de la fonación alterados o mejorar los ya existentes. Es necesario saber para qué se usa cada tipo de entrenamiento vocal y qué esperamos conseguir con ellos.
El desarrollo de un ejercicio es intentar equilibrar la fuerza de la respiración y todas las fuerzas musculares de la laringe. Es mejorar o volver a instaurar el equilibrio precario que existe en la puesta en marcha de los diferentes órganos, aparatos y sistemas que intervienen en la fonación.
En el cuerpo humano nada ocurre por etapas estrictamente delimitadas; todo ocurre dialéctica, coordinada y sinérgicamente. A los fines de realizar una síntesis didáctica se debe considerar  la práctica de la voz  por etapas. Pero solo se hace a los fines antes mencionados.
Un primer paso  en el tratamiento de la voz consiste en  tomar conciencia de la propia voz; esto es  para llegar a la creación de nuevos hábitos. Deberá ser el interesado quien identifique la perturbación vocal, para realizar la práctica específica. Luego, la búsqueda de una adecuada actividad  muscular de los músculos que intervienen en la fonación,  le permitirá  emitir libremente el  sonido fundamental de modo que la primer emisión la pueda efectuar cómodamente. Al mismo tiempo deberá trabajar el soplo espiratorio quien contendrá la fuerza necesaria del sonido que se desee emitir. De este modo el paso del sonido  libre por las cavidades de resonancia, sin esfuerzos innecesarios, destacará las propiedades tímbricas de la voz.
La coordinación de la respiración y del esfuerzo muscular diafragmático y abdominal adecuado, permitirá emitir la voz con calidad, modificar las características tímbricas y de duración sin esfuerzos en la musculatura perilaríngea. Es decir que la  respiración le permitirá realizar el apoyo vocal para modificar la voz en cuanto su intensidad y duración. El paso de la columna aérea por la glotis, la variación del grado de tensión y de modificación de los pliegues vocales, serán los responsables de la emisión  de tonos graves, agudos o medios. Variaciones de masa, longitud y tensión de las cuerdas vocales por la acción muscular, marcarán la diferencia  entre sonidos graves y agudos. El control de la columna de aire espirado manejará las intensidades que se deseen en la emisión, que en  combinación con la  duración controlará el ataque, cuerpo y filatura del sonido emitido. Y en su relación con los resonadores, permitirá la aparición del timbre propio de cada voz.
Las bases de la educación de la voz profesional son: relajación, respiración, deglución, resonancia, proyección y coordinación fonorespiratoria.
Consideremos que la fonación es funcionalmente inseparable de la respiración.
A modo de conclusión y resumiendo tan importante y compleja mecánica podemos decir que es la fuerza del soplo espiratorio la que provoca la vibración de las cuerdas vocales, para la producción del sonido fundamental.
Los movimientos vibratorios son el resultado de un mecanismo neuro-muscular, que si bien no responde a la circulación del aire, se pone en acción conjuntamente con ella, para la producción del sonido fundamental o glótico.
Las estructuras resonanciales, por su parte, modifican el tono fundamental; y los movimientos faciales y linguales permiten que el mismo, así modificado, se transforme en palabras.
El conjunto de los mecanismos que intervienen en la producción de la voz están regidos, en definitiva, por el sistema nervioso.  Es con  la voz que se logrará la comunicación.

domingo, 21 de julio de 2013

Lenguaje y Comunicación Organizacional en la Comunidad


COMUNICACIÓN ESTRATÉGICA: SOMOS SERES EN-RED-DÁNDONOS

Dra Sandra H. Massoni

Este artículo aborda las transformaciones contemporáneas de la comunicación social desde la perspectiva estratégica. Presenta una vista panorámica de cuestiones cruciales en debate: los nuevos paradigmas y la metamorfosis de la ciencia a partir de una reconceptualización de la teoría, los aportes del pensamiento no lineal, las perspectivas  no positivistas de la ciencia y los enfoques de la complejidad en diálogo con la comunicación. Despliega nuevos componentes del saber  ser comunicador estratégico y al mismo tiempo explora los límites de los  modos clásicos de ser comunicador social.  
En el marco del paradigma de lo fluido -en el que la ciencia es considerada un modo colectivo de producción y validación del conocimiento, y no una actividad puramente cognitiva- propone a las marcas de racionalidad comunicacional y a las mediaciones como cartografías dinámicas propias de la  investigación en comunicación estratégica. El trabajo constituye un aporte a la comunicación estratégica como una teoría de la intersubjetividad no dualista. 

Manifiesto por el comunicador estratégico y otros conocimientos benévolos 

Dejarse ser fluidamente es estar siendo un comunicador estratégico. Estarabierto al cambio, a la transformación. Intentar aportar en esa dirección buscando aumentar nuestras capacidades de conexión, para adaptarnos a un mundo en transformación, un mundo fluido.  

Trabajar con situaciones de comunicación es estar siendo un comunicador estratégico. Hacernos cargo de la  cuestión del lugar como morada: el abordaje de situaciones de comunicación nos permite concentrarnos en las particulares tensiones que se van dando en torno a una problemática en un determinado espacio sociocultural.  

Pensar y actuar en las transformaciones es estar siendo un comunicador estratégico. Habitar nuevos territorios compartidos en el marco de lo fluido, porque es un espacio siempre dinámico y siempre con otros.  El conocimiento es actividad y pensar es dar forma, configurar la experiencia. Necesitamos ejercitarnos en pensar y actuar para favorecer los vínculos, los intercambios, la afectación mutua.

Trabajar en redes y en sistemas complejos evolutivos, es estar siendo un comunicador estratégico. Porque el contexto no es lo que nos rodea sino lo que nos hace. Estamos siendo, junto,  contra, desde, con...otros. Nunca escindidos. 

Estrategar, también al investigar, es estar siendo un comunicador estratégico. Tenemos herramientas específicas para esto: las  marcas de racionalidad comunicacional como una modalidad  que opera desde una dinámica vincular no dualista, no esencialista; las mediaciones y las matrices socioculturales como una mirada concentrada en el movimiento generativo de los grupos y sectores en torno a problemáticas comunicacionales situadas. 

Abordar a la comunicación como fenómeno de segundo orden, es estar siendo un comunicador estratégico. Si el mundo social no es sólo una estructura definida, sino que también es producto y componente de una dinámica de estructuración del propio  conocimiento, tenemos que pasar del pensamiento producto al pensamiento configurativo como actividad poiética multidimensional. Aquí, la propuesta es no renunciar a promover lo que creemos bueno y  asociarnos con quienes compartimos ese deseo, pero sin olvidar ni por asomo que eso no tiene que ver ni con la verdad ni con el bien. Y que lo que es bueno lo es  hoy y para alguien, no para todos y en cualquier momento. El universo como red fluyente o entramado relacional; la comunicación como una mirada especializada en las modalidades del vínculo  macrosocial.  

Reconocer y operar distintas racionalidades comunicacionales es estar siendo un comunicador estratégico. Nuestro desafío como comunicadores es construir una gramática transformacional centrada en la acción y en la poiesis. Se trata de una reconfiguración de nuestras formas de producir, validar y compartir lo que hacemos. Nuestras estrategias de comunicación son dispositivos de inteligibilidad de las alteridades socioculturales que buscan conjugar de múltiples maneras los distintos niveles del cambio -deseable y posible- en una situación dada.